Medusa 2026 escala a otro nivel presentando un galeón pirata como nuevo escenario
Hay festivales que apuestan por carteles, otros por el camping y unos pocos, los que realmente entienden el negocio, por la experiencia. Y en eso, Medusa Festival 2026 acaba de plantar bandera. La organización ha desvelado los planos de su próximo escenario: una réplica en 3D de un galeón corsario del siglo XVII, levantado sobre tierra firme en Cullera con 18 metros de ancho y 24 de alto.
Nada menos que un símil a siete pisos de madera, acero y fantasía pirata a escala real (bueno, al 50% del tamaño original, pero igual te quedas sin cuello de mirar hacia arriba). Los DJs pincharán en una cabina situada justo en la línea de flotación del buque, con pantallas LED tras ellos recreando olas rompiendo contra el casco. El efecto, prometen, será como si el galeón estuviera surcando el Mediterráneo.
No es solo postureo. El creativo Ado García y su equipo se han documentado a fondo con decenas de modelos de barcos piratas, corsarios y filibusteros de los siglos XVII y XVIII, esa época dorada que tanto gusta a Hollywood (ahí están Piratas del Caribe o Master and Commander).
Al final se han decantado por un estilo veneciano, con dos mástiles y castillo en popa. El armazón será de acero, recubierto de madera, corcho y tela para que parezca auténtico, y pesará la friolera de 16.000 kilos. Las obras arrancan en junio, justo a tiempo para la cita. Porque esto no es un espejismo: Medusa Festival 2026 se celebrará del 13 al 17 de agosto en la Playa de Cullera, y el galeón pirata será uno de los ocho escenarios temáticos que funcionarán a la vez. Allí desfilarán 150 DJs, desde Tiësto y Carl Cox hasta Alok o Hugel. Vamos, que para moverse entre tanta atracción hará falta un mapa del tesoro.
Lo curioso es que el barco no se estrenará en agosto. Tres semanas antes, del 14 al 17 de julio, el mismo escenario navegará (metafóricamente) hacia otro festival de la promotora Zevra, uno más orientado al reggaetón y el pop urbano con Nicky Jam, Anuel AA y Ozuna como cabezas de cartel. Una forma inteligente de amortizar la inversión y demostrar que una buena estructura escénica sirve tanto para un techno como para un dembow.
Pero la esencia sigue siendo electrónica. Desde 2014, Medusa se ha ganado a pulso la fama de imaginativo con sus pirámides egipcias, junglas, templos chinos y ciudades alienígenas. Este mismo marzo, los Iberian Festival Awards (los Óscar de los festivales patrios) premiaron al evento valenciano por su creatividad escenográfica. Con este nuevo galeón, la pregunta no es si Medusa Festival 2026 será espectacular, sino si alguien será capaz de salir de la pista pirata para ir a ver los otros siete escenarios. Quien sobreviva a semejante travesía, que cuente el botín.
