Groove 2026/2027: nueva etapa, más formatos y una programación renovada
La mítica Sala Groove de Pinto ha dado un paso al frente. El pasado 23 de septiembre, sus responsables reunieron a medios especializados, promotores y profesionales de la escena electrónica para presentar lo que será su nueva etapa, un proyecto que mira directamente a la temporada 2026/2027. No fue un simple anuncio: el encuentro sirvió para constatar el respaldo real de un sector que sigue viendo en este espacio un lugar clave para la cultura de club en la Comunidad de Madrid.
Lo primero que se puso sobre la mesa fue el nuevo equipo que estará al frente de la sala. Junto a ellos, se desgranaron las líneas maestras de esta fase: una programación renovada, la incorporación de distintos proyectos y promotores, y una estrategia pensada para reforzar el peso de Groove dentro del ocio nocturno madrileño. Durante la jornada también se explicaron las fórmulas de colaboración previstas con promotores y marcas externas, un pilar fundamental para construir los próximos meses. Esa apertura a diferentes escenas, estilos y formatos busca generar nuevas conexiones con los agentes que forman parte de la industria.
La infraestructura del espacio es otro de los argumentos que se pusieron en valor. Su Main Room tiene capacidad para 2.200 personas, con dos barras de 15 metros, ropero para más de 1.000 prendas, zonas VIP y un sistema de sonido e iluminación preparado para producciones de gran formato. Además, el recinto puede dividirse en dos salas independientes de aproximadamente 1.500 y 500 personas, lo que permite adaptarse a propuestas simultáneas y desarrollar distintos formatos sin problemas. A esto se suman una terraza exterior, carpas, backstage, camerinos, cocina y un parking privado para más de 400 vehículos. Un conjunto que convierte a Sala Groove en un lugar capaz de acoger desde grandes citas de música electrónica hasta eventos corporativos, presentaciones o celebraciones especiales.
Con una nueva generación al frente, Sala Groove se encuentra en un punto de inflexión. Lo que se vivió en Pinto fue algo más que una puesta de largo: fue la constatación de que el proyecto despierta expectación real. La industria respondió, los profesionales se acercaron y el espacio mostró sus cartas. Ahora queda lo más importante, que la programación y las alianzas anunciadas se traduzcan en noches memorables. La temporada 2026/2027 será el examen definitivo para comprobar si esa energía inicial se mantiene. De momento, el primer paso está dado y las sensaciones no pueden ser mejores. Groove vuelve a mirar hacia adelante con la mirada puesta en el futuro, pero con la experiencia de quien lleva más de veinte años haciendo ruido en la escena

