Ben Klock, Alarico o The Lady Machine y un manifiesto anti-móvil: así será la invasión de Laster en el norte con Wake Up!
La esencia de Laster se transpone al festival Wake Up este verano, y los que saben de qué va el asunto ya están frotándose las manos. Wake Up, considerado el festival de música electrónica más importante de Galicia, ha cerrado una alianza que promete incendiar la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela. El evento se muda en 2026 a este recinto al aire libre que combina naturaleza con arquitectura vanguardista, y lo hace con un cartel que ya tiene a más de un veterano revisando la agenda.
La colaboración implica que Laster ejercerá de anfitrión en su propio escenario durante una de las jornadas. Y cuidado con lo que eso significa: el viernes 5 de junio, la serpiente despliega todo su veneno. El cartel es un golpe serio sobre la mesa: ALARICO, MARRØN, BEN KLOCK, THE LADY MACHINE, BLASHA & ALLATT y LAIA B2B SHADOW HRYM. Ben Klock ya es un clásico que no necesita presentación, pero verlo emparejado con el groove hipnótico de MARRØN y la descarga industrial de The Lady Machine es cosa seria. Y eso solo el primer día, porque Wake Up! ha anunciado también a Ben Sims, Fatima Hajji, Prada2000, Vendex y muchos más a lo largo de dos jornadas.
La propuesta se despliega en dos escenarios: una gran carpa que preserva la esencia club y un escenario 360 que abraza al público desde todas las perspectivas. Los organizadores insisten en que la música es la protagonista absoluta, y para eso han diseñado un viaje sensorial donde lo sonoro y lo audiovisual se fusionan sin red.
Además, habrá una zona de ocio y gastronomía pensada para el descanso y la socialización, con puestos seleccionados que permitirán coger aire sin salir del ambiente. Pero lo importante, lo que realmente diferencia a Wake Up! de otros eventos masivos, es el código de conducta que Laster ha hecho suyo: mantente hidratado, come bien, escucha a tu cuerpo. Nada de móviles en la pista de baile. Comparte el espacio con cuidado y respeto. Frases que suenan a mantra en boca de los que llevan décadas sudando en pistas de verdad.
La Cidade da Cultura, con sus líneas blancas y miradores al cielo gallego, se convertirá en el epicentro de un movimiento que busca posicionar a Galicia como referente nacional en el circuito de festivales electrónicos. Y con un cartel así, no es difícil creerlo. El norte tiene algo que decir, y lo dirá a golpe de caja de ritmos y sin pantallas de por medio. Eso sí, los que quieran vivirlo ya saben: hidratación, orejas abiertas y baile sin poses. Lo demás es ruido.

