F2F en Industrial Copera: ¿fusión de estilos o jugada arriesgada que parte a la audiencia?
La noche del 10 y 11 de abril, la sala Industrial Copera se prepara para vivir un nuevo episodio de la fiebre que está sacudiendo la escena nacional con F2F. El breakbeat aterriza en Granada de la mano de la promotora de moda, pero lo hace con un regusto agridulce que ya divide a la comunidad. Este evento promete ser uno de los eventos del mes, aunque no precisamente por la armonía de su cartel.
La maquinaria de Face 2 Face, conocida por su capacidad de llenar pistas en tiempo récord, ha puesto sus miras en la ciudad andaluza. Sin embargo, la confirmación de su alineación ha levantado más ampollas de las esperadas. Lejos de presentar un line-up homogéneo, la organización ha optado por una fusión que mezcla la contundencia del Hard Bounce con Breakbeat nacional. Para muchos, la inclusión de estos DJs ha caído como un jarabe amargo, generando un cisma entre los asistentes que ya tenían su entrada asegurada.
El origen del malestar hay que buscarlo en la alianza que Face 2 Face mantiene con 240 km/h, otra de las promotoras que lideran el prime time de la electrónica en el país. Cuando se anunció la primera fecha de F2F en Industrial Copera, el hype se disparó bajo la premisa de que ambas marcas volverían a unir fuerzas para ofrecer un cartel de quilates. Las expectativas apuntaban a un line-up que reflejara esa simbiosis, pero la realidad ha sido otra. El resultado final es un puzzle de estilos donde el beat pausado del break convive con la velocidad del bounce, una decisión que ha pillado a muchos por sorpresa y que ha roto con la narrativa que los fans habían construido en sus cabezas.
En las conversaciones en redes sociales, la guerra de estilos está servida. Hay quien defiende que la variedad es un acierto, una oportunidad para que el público granadino, acostumbrado a la pegada del sonido local, abra el oído a otras texturas. Para ellos, bailar breakbeat en una sala mítica como la Copera es un soplo de aire fresco.
Pero enfrente están los fans del sonido 240, aquellos que compraron el abono esperando una noche de Hard Bounce sin concesiones y que ahora ven cómo una parte del cartel no les invita a soltarse el cuello, sino a moverse con otra cadencia. La pregunta que sobrevuela el ambiente es si esta mezcla enriquecerá la escena o si, por el contrario, dejará a medio público con la sensación de haberse quedado a medias. Mientras tanto, la incógnita sobre cómo responderá la pista cuando los platos empiecen a girar en F2F en Industrial Copera solo alimenta el debate.


Todo esto y mucho más contenido relacionado con la música electrónica en All Music Spain.
