Menos tamaño, más intención. La DJM-V5 como herramienta creativa, el nuevo producto de AlphaTheta
AlphaTheta ha sabido leer bien el momento actual de la escena electrónica con esta nueva DJM-V5. Vivimos una época en la que muchos DJs combinan residencias en clubes con sets en espacios pequeños, directos híbridos o incluso sesiones improvisadas fuera del circuito tradicional. En ese contexto, una mesa de mezclas compacta ya no es sinónimo de renuncia, sino de inteligencia. Y ahí es donde este modelo encuentra su razón de ser.
La inspiración es clara y no se oculta, la DJM-V10, convertida en estándar de alta gama en cabinas profesionales, sirve como punto de partida conceptual. La diferencia es que aquí todo se ha destilado. Tres canales, menos espacio físico y una filosofía que apuesta por lo esencial sin sacrificar carácter. El resultado es una mesa que cabe donde otras no entran, pero que suena y responde como si estuviera pensada para un escenario principal.
Uno de los aspectos que más llaman la atención, tras unas horas de uso real, es el tacto. Hay una sensación familiar en los faders largos, heredados directamente de la V10-LF, y en la respuesta del ecualizador de cuatro bandas. No es solo una cuestión técnica; es una sensación corporal, algo que los DJs experimentados valoran más que cualquier lista de especificaciones. El nuevo modo Soft Mix Curve, por ejemplo, demuestra una comprensión muy fina de cómo se construyen las mezclas elegantes: al bajar un canal, las frecuencias altas se atenúan suavemente, evitando choques bruscos y facilitando transiciones más musicales.

En cuanto al sonido, el periodista no puede evitar usar una palabra que se repite en conversaciones de cabina: “respira”. El procesamiento DSP de alta resolución y los convertidores de ESS Technology consiguen que incluso mezclas densas mantengan claridad y espacio. No hay fatiga auditiva, no hay saturación innecesaria. Es un sonido cálido, definido, que deja que cada elemento ocupe su lugar. En clubes medianos, donde la acústica no siempre acompaña, este detalle marca una diferencia real.
La sección de efectos merece mención aparte. Los Send FX no están pensados para el exhibicionismo, sino para la construcción narrativa del set. Delays, reverbs y ecos que se integran con naturalidad, con controles de tiempo que, según el efecto, ofrecen clics sincronizados al BPM o ajustes completamente fluidos. Es una decisión de diseño que demuestra que alguien ha pensado en cómo se usan estos efectos a las tres de la mañana, no en un laboratorio.
También resulta especialmente interesante la implementación de los filtros. Junto a los clásicos paso bajo y paso alto aparece el nuevo paso cruzado, una herramienta sutil pero poderosa. Permite limpiar medios y agudos sin perder el empuje de los graves, algo ideal para trabajar voces o melodías sin romper la energía de la pista. Es el tipo de función que no se aprecia en una ficha técnica, pero que se convierte en aliada con el tiempo.

Precio de la nueva DJM-V5
Se encuentra a un precio de partida de 1999 € IVA incluido.
La gran sorpresa, sin embargo, llega con la monitorización inalámbrica. El transmisor SonicLink integrado cambia la relación física con la cabina. Poder moverse con libertad, sin el tirón constante del cable de auriculares, abre posibilidades tanto prácticas como creativas. No es una función imprescindible, pero una vez probada, cuesta volver atrás. La latencia es prácticamente imperceptible, y eso, para un DJ, lo es todo.
En términos de conectividad, la mesa responde a las exigencias actuales, integración con PRO DJ LINK, compatibilidad con rekordbox y Serato, múltiples opciones USB y facilidad para adaptarse a sets híbridos, directos o streaming. Todo está pensado para que la tecnología acompañe, no estorbe.
En definitiva, la DJM-V5 no pretende reinventar la rueda, sino afinarla. Es una herramienta honesta, madura y coherente con la evolución del DJ contemporáneo. Compacta sin ser limitada, potente sin ser excesiva. Una mesa que, probablemente, no acapare titulares estridentes, pero que acabará ganándose un lugar fijo en muchas cabinas. Y eso, en el mundo de la música electrónica, suele ser la mejor señal de éxito.
