Multa de 320.000 euros al Reggaeton Beach Festival por cláusulas abusivas que vulneraron los derechos de los asistentes
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha impuesto una sanción de 320.000 euros al Reggaeton Beach Festival por incluir en sus condiciones de acceso prácticas que limitaban gravemente los derechos de los consumidores. La resolución, que ya es firme y no ha sido recurrida por la promotora, obliga a eliminar todas las cláusulas consideradas abusivas y supone un antes y un después en la regulación de los grandes eventos musicales en España.
La sanción llegó después de que Facua-Consumidores en Acción presentara una denuncia detallada ante el departamento dirigido por Pablo Bustinduy. Las irregularidades detectadas afectaban directamente a la experiencia de los asistentes, desde el momento en que llegaban al recinto hasta el reembolso final de sus consumiciones. El Reggaeton Beach Festival, conocido por congregar a miles de seguidores del género urbano en distintas localidades costeras, había establecido normas que, según Consumo, suponían “una limitación injustificada de los derechos básicos de los consumidores”.
Entre las prácticas más polémicas se encontraba la prohibición de acceder al recinto con comida y bebidas adquiridas en el exterior. Una medida que, si bien es común en festivales, se consideró desproporcionada al no existir una justificación objetiva más allá del interés económico de la organización. Pero lo que realmente encendió las alarmas fue la restricción del denominado “reacceso”: los asistentes se veían obligados a pagar una cantidad adicional al margen del precio de la entrada si querían salir y volver a entrar libremente durante el evento.
El sistema de pago mediante pulseras ‘cashless’ también resultó en el punto de mira. El Ministerio consideró abusivas las limitaciones al reembolso del dinero de aquellos asistentes que no hubieran utilizado el medio de pago facilitado por la organización. Además, la promotora estableció un periodo de tiempo muy reducido para solicitar la devolución del saldo y aplicaba un cobro adicional en concepto de gastos de gestión por la devolución del dinero, prácticas que Consumo ha calificado como “claramente desproporcionadas”.
Rubén Sánchez, portavoz de Facua, ha expresado su preocupación por el entramado empresarial que hay detrás del Reggaeton Beach Festival, señalando que existen más de veinte sociedades vinculadas al evento. Esta compleja estructura corporativa, según Sánchez, podría dificultar el cobro efectivo de la multa, especialmente teniendo en cuenta que la empresa anuló en junio de este año todos los festivales que planeaba organizar durante el verano en España. “Puede tratarse de una argucia para abrir nuevas sociedades sin mancha”, ha advertido el portavoz, que ha asegurado que seguirán la pista del administrador único de estas empresas.
Desde Facua también han lamentado “la inacción” de ayuntamientos y comunidades autónomas en este ámbito, instando a los asistentes que se hayan visto perjudicados por estas prácticas a reclamar y, si es necesario, acudir a la vía judicial. La organización de consumidores ha recordado que la sanción contra el Reggaeton Beach Festival no solo supone un castigo económico, sino también el reconocimiento de que estas prácticas no pueden normalizarse en la industria de los festivales musicales.
La resolución de Consumo envía un mensaje claro al sector: los derechos de los asistentes no pueden quedar supeditados a los intereses económicos de las promotoras. Los festivales, que mueven cada año a millones de personas y generan importantes ingresos, deben garantizar condiciones justas y transparentes. La prohibición de acceder con comida, el cobro por reacceso y las restricciones en los reembolsos del sistema cashless han quedado señaladas como prácticas que vulneran la normativa de consumo y que, a partir de ahora, deberán desaparecer de las condiciones generales de estos eventos.
Queda por ver si esta sanción sienta un precedente que obligue a otras promotoras a revisar sus propias políticas o si, por el contrario, el entramado empresarial detrás del Reggaeton Beach Festival logra esquivar el pago de la multa mientras continúa operando bajo nuevas sociedades.
