El “SOMA”, el esperado álbum de Skrillex que cuenta con Nitepunk, Chris Lake y un versionado de ‘Children’ junto a Feid
Skrillex vuelve a demostrar que el descanso no va con él. El productor estadounidense acaba de soltar SOMA, un nuevo álbum que planta bandera en el territorio del bass. 13 cortes componen este trabajo, y la lista de colaboradores que cuenta con nombre como Nitepunk, Feid, Taichu, Blawan, Dismantle, Chris Lake e ISOxo entre otros.
No hay nombres colgados por relleno. Cada aparición tiene un porqué y un cómo. Skrillex, que ya nos tiene acostumbrados a moverse sin red, vuelve a demostrar que su oído sigue siendo una navaja suiza capaz de cortar en cualquier dirección sin perder el filo.
Como especial mención en este LP, tenemos dos de facil lectura. El primero es “Noche With You”, donde Sonny se atreve a versionar su propio “Children” junto a Feid. Sí, ha leído bien: versionar su propio clásico. El resultado es un crossover que podría salir mal en menos de un segundo, pero que finalmente funciona.
El segundo es la colaboración que muchos llevaban años esperando: “SOMA”, el track que da nombre al álbum junto a Nitepunk. Bajos modulados, cortes secos y una energía que no pide permiso. Es, sin ninguna duda, la columna vertebral del proyecto y el tema que mejor resume lo que Sonny Moore quiere contar ahora mismo.
La noticia del lanzamiento no ha caído en saco roto. Llega pisando los talones al éxito cosechado en Contra, ese evento gestado por el propio Sonny y celebrado en el imponente Kraftwerk de Berlín. Quienes estuvieron allí aquella noche lo cuentan como una inmersión, no como un concierto al uso.
Artistas como Blawan, ISOxo, Hamdi o Bladee no fueron meros acompañantes. Fueron extensiones de una visión colectiva que ahora, con SOMA sobre la mesa, cobra aún más sentido. El bass music, ese género que muchos daban por domesticado entre algoritmos y festivales menos relevantes, vuelve a respirar con la misma rabia de los primeros años. Y Skrillex, como no podía ser de otra manera, sostiene el encendedor.
Con este ya son cuatro los álbumes que el estadounidense ha entregado en tres años. Una barbaridad si se piensa en los tiempos de producción actuales, donde un simple EP puede llevar doce meses de anuncios vacíos. Pero Sonny Moore no sigue las reglas del mercado. Lo suyo es otra liga, otra velocidad de crucero.
El disco está concebido para ser escuchado de principio a fin, sin saltos, y luego otra vez. Y otra. Hasta que el cuerpo pida un respiro. Los cortes junto a Blawan y Dismantle llevan la crudeza al límite de la saturación, mientras que los guiños latinos de Taichu y Feid abren ventanas que pocos se atreverían a tocar sin guantes. Chris Lake aporta ese toque hipnótico que tanto gusta en las pistas after hours, e ISOxo inyecta juventud y distorted energy sin complejos.
No es un trabajo para todos los estómagos, pero tampoco pretende serlo. SOMA es un disco de fan service bien entendido, donde el fan no es el que compra la entrada, sino el que se queda hasta el cierre. Skrillex firma aquí su cuarto larga duración en tres años y, aunque parezca mentira, todavía hay cuerda para rato. Solo queda darle al play, subir el volumen hasta que los vecinos llamen a la puerta y dejarse llevar. Porque si algo ha demostrado Sonny Moore a lo largo de su carrera, es que cuando él habla, la escena escucha. Y esta vez ha hablado en mayúsculas, con bass por bandera y sin pedir perdón por nada.
