BYORN encabeza el asalto a Keller Hard Club este mes de febrero
Keller Hard Club la división más contundente y purista del ecosistema Bassmnt ultima los detalles para lo que se antoja como una de las noches más viscerales del invierno. El próximo 5 de febrero, el templo madrileño del sonido duro no programa un evento; activa una cita de nivel comandada por tres frentes de batalla.
Al frente de la expedición, un nombre que ya es sinónimo de arquitectura industrial implacable: BYORN. El artista belga no actúa, sino que despliega una maquinaria de precisión. Quienes lo han seguido saben que su set es más que una sucesión de tracks; es una narrativa oscura, construida con bajos que golpean el plexo y líneas de synth que cortan como cuchillas. BYORN no viene a entretener, viene a reafirmar un territorio. Es el general en el campo de batalla, y el Keller es su fortaleza.
Pero la guerra se libra en varios frentes. Y la estrategia del cartel es brillante al emparejar a dos fuerzas de la naturaleza en un B2B explosivo: SORA EKE y NICO BONDI. Esta no será una sesión de transiciones amables. Aquí se espera el trueque de golpes, la colisión de dos estilos complementarios en su ferocidad.
Y cerrando el tridente, SEPHAX. Un nombre que inyecta un matiz de misterio y profundidad en la ecuación. Su presencia garantiza que la noche no será un martilleo monótono, sino un viaje con texturas y atmósferas. Es el elemento que añade sombra a la luz estroboscópica, el puente entre el impacto físico y la inmersión mental.
El 5 de febrero, Keller Hard Club cumple con su misión fundacional, ser el altavoz de los sonidos más duros del momento, sin concesiones. No se trata de seguir una moda, sino de alimentar una cultura. En un ecosistema donde a veces el hard techno se diluye, esta fecha es un recordatorio de los fundamentos: ritmo, potencia y una comunidad unida por el latido de un kick distorsionado. Los oídos preparados, el cuerpo dispuesto. Que empiece el asedio.

